Cuando una persona redacta su testamento, puede decidir quién heredará sus bienes, en qué proporción y bajo qué condiciones. Sin embargo, el ordenamiento jurídico catalán ofrece una opción adicional para quienes tienen hijos menores de 14 años: la posibilidad de prever qué ocurrirá si ese hijo fallece antes de poder hacer testamento.
A esta previsión se le conoce como sustitución pupilar, y permite establecer quién heredará en su lugar. Se trata de una figura pensada para evitar incertidumbres legales y proteger el destino del patrimonio familiar en este supuesto.
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Contacta con nosotros¿Qué es la sustitución pupilar y a quién afecta?
La sustitución pupilar permite a los progenitores designar, dentro de su testamento, a una persona que heredará en lugar de su hijo impúber (es decir, menor de 14 años) si este fallece antes de alcanzar la edad legal para hacer testamento.
Esta figura también se puede aplicar a hijos concebidos que, al nacer, vayan a quedar bajo la potestad parental del testador. Su finalidad es clara: evitar que, ante una tragedia, la herencia del hijo menor acabe en manos distintas a las que se desea o genere incertidumbre legal.
Se trata de una figura específicamente prevista en el Código Civil de Cataluña, en sus artículos 425-5 y siguientes.
¿Qué consecuencias tiene aplicar esta sustitución?
Cuando se activa la sustitución pupilar, hay dos posibles escenarios según el origen de los bienes:
- Si se trata de bienes que el hijo impúber había recibido del progenitor testador por herencia o legado, el sustituto los heredará solo si todavía existen en el momento del fallecimiento del menor.
- Si hablamos de la herencia propia del hijo, el sustituto se convierte en su heredero directo.
Es importante tener en cuenta que los padres no pueden imponer condiciones ni cargas a esta sustitución. Además, si ambos progenitores la establecen, cada uno lo hace respecto a su herencia. En caso de conflicto sobre los bienes del hijo, prevalece lo que haya dispuesto el progenitor que haya fallecido en último lugar.
¿Qué personas pueden ser designadas como sustitutos?
La ley catalana da prioridad a ciertos familiares cuando se trata de bienes que provienen del otro progenitor (el que no haya previsto la sustitución). Se debe respetar el llamado principio de troncalidad:
- En primer lugar, deben designarse como sustitutos a los hermanos del menor que sean hijos comunes de ambos progenitores.
- Si no existen, se puede elegir entre los parientes del otro progenitor hasta el cuarto grado.
- Para los demás bienes, se puede nombrar a cualquier persona capaz de heredar.
Si no se respeta este orden, la ley aplicará la sustitución siguiendo las reglas de la sucesión intestada.
¿Puede haber sustitución pupilar aunque no se nombre expresamente?
Sí, puede haberla. En Cataluña, la sustitución pupilar se puede entender establecida incluso sin mencionarla de forma expresa. Esto se conoce como sustitución pupilar tácita, y ocurre cuando el testador establece una sustitución vulgar expresa a favor de un instituido impúber. En ese supuesto, salvo que el testador disponga lo contrario, se entiende establecida una sustitución pupilar tácita respecto de los bienes del propio testador destinados al hijo impúber.
Ahora bien, existe una excepción: no se considera que haya sustitución pupilar tácita cuando dos hermanos se sustituyen recíprocamente y uno de ellos es impúber y el otro no.
¿Qué pasa con la legítima si se aplica esta figura?
Los legitimarios del hijo fallecido (es decir, quienes tendrían derecho a una parte mínima de su herencia) solo pueden reclamar su parte respecto a la herencia del propio impúber. Dentro de esa herencia se incluye la legítima a la que tenía derecho el impúber en la sucesión en la que se ordenó la sustitución.
¿Por qué puede ser conveniente prever una sustitución pupilar?
Como hemos visto, la sustitución pupilar es una herramienta útil cuando se desea garantizar que el patrimonio familiar se mantenga en determinadas manos si el hijo no llega a alcanzar la edad para testar. En particular, sirve para evitar que intervengan criterios automáticos de reparto que no siempre se ajustan a los deseos del testador.
Eso sí, para redactarla correctamente es importante contar con el asesoramiento legal de un abogado experto en sucesiones catalanas, ya que deben respetarse determinados requisitos, como el principio de troncalidad, y evitar errores que puedan invalidar la disposición.


